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La mujer un punto negro en el mundo de la enfermedad mental...Todo
lo que una mujer debe saber...
- "La mujer es el negro del mundo", decía
John Lennon, y si esa mujer presenta un desorden psiquiátrico más "negro"
será.
- En las mujeres, la depresión causa
aproximadamente el 30% de las discapacidades que resultan de las enfermedades
psiquiátricas, mientras que la proporción es solo del 12.6% en los hombres.
- Estudios epidemiológicos demuestran que la depresión es por
lo menos, dos veces más común en la mujer que en el hombre; aparece en forma más
temprana y más precoz, que lo que se observaba hace años (edad de comienzo entre los 13
y 15 años), teniendo su máxima prevalencia durante los años fértiles, con picos en la
primera menstruación (menarca), el puerperio (posparto) y la perimenopausia (periodo
transitorio de tiempo antes de que la menstruación pare), que constituyen precisamente,
los períodos caracterizados por una mayor vulnerabilidad social, psicológica y hasta
biológica de la mujer.
- Antes de la adolescencia, casi no hay diferencia en la
incidencia de depresión entre los niños y las niñas. Pero entre las edades de 11 y 13
años hay un alza precipitada en la incidencia de depresión en las niñas. Al llegar a
los 15 años, las mujeres tienen una probabilidad dos veces mayor que los varones de haber
experimentado un episodio depresivo serio.
- El cuadro en la mujer suele ser más prolongado que en el
hombre y tener una menor tasa de remisión espontánea lo cual, junto a los factores antes
mencionados, puede contribuir a su cronicidad.
- El embarazo no protege contra la depresión, como tampoco es
un período de bienestar emocional idealizado, según las míticas creencias, ya que un 10
% de las embarazadas padece de depresión.
- La temprana, intervención puede ayudar a prevenir el
significativo deterioro biológico, social y psicológico que a menudo suele ocurrir en
los primeros años de inicio de un desorden sicótico. Pfizer S.A. hace un llamado de
prevención.
La vida está llena de altas y bajas. Pero cuando las "bajas"
duran demasiado o afectan su capacidad para desempeñarse en su rutina diaria, es posible
que usted tenga una enfermedad común, pero muy seria: depresión.
La depresión clínica afecta su estado de ánimo, su
condición mental y física, y su comportamiento. En USA, se han realizado estudios que
demuestran que cada año aproximadamente 19 millones de personas - uno de cada diez
adultos - sufren de depresión. Casi un 60% de esas personas no obtienen la ayuda que
necesitan. Con tratamiento, se alivian los síntomas en más de un 80% de los casos. Sin
embargo, como a menudo pasa desapercibida, la depresión sigue siendo una causa de
sufrimiento innecesario. La depresión es una enfermedad incapacitante. Ocurre tanto en
mujeres como en varones, pero la tasa de incidencia en la mujer es casi el doble que en el
hombre.
¿Por qué se deprimen las
mujeres?
Hay diferentes factores que pueden influir para que una mujer se deprima.
1. Adolescencia
Antes de la adolescencia, casi no hay diferencia en la incidencia de depresión entre los
niños y las niñas. Pero entre las edades de 11 y 13 años hay un alza precipitada en la
incidencia de depresión en las niñas. Al llegar a los 15 años, las mujeres tienen una
probabilidad dos veces mayor que los varones de haber experimentado un episodio depresivo
serio. Esto ocurre en un momento durante la adolescencia en el que los roles y las
expectativas cambian drásticamente. Los factores de estrés durante la adolescencia
incluyen la formación de una identidad, la sexualidad en desarrollo, la separación del
adolescente de los padres, y la toma de decisiones por primera vez. Todo esto se suma a
otros cambios físicos, intelectuales y hormonales. Estos factores de estrés son
generalmente diferentes para los varones, y en las mujeres pueden estar relacionados con
la mayor incidencia de depresión. Hay estudios que demuestran que durante el bachillerato
las niñas tienen tasas de incidencia más altas de depresión, trastornos de ansiedad,
trastornos de alimentación, y trastornos de desajuste emocional que los varones.
2. Edad adulta: Relaciones interpersonales y roles en el
trabajo.
El estrés en general puede contribuir a la depresión en las personas que están
predispuestas biológicamente a la enfermedad. Algunos investigadores proponen la teoría
de que la alta incidencia de depresión en la mujer no se debe a una mayor vulnerabilidad,
sino a las situaciones de estrés que muchas mujeres enfrentan. Estos factores de estrés
incluyen las responsabilidades primordiales en el hogar y el trabajo, ser madre soltera,
el cuidado de los niños y padres ancianos.
Tanto en las mujeres como en los hombres, la incidencia de
depresión grave es mayor para los separados y divorciados, y menor para los casados; pero
mayor para las mujeres en ambos casos. La calidad de un matrimonio, sin embargo, puede
contribuir significativamente a la depresión. Se ha demostrado que la falta de una
relación de intimidad y confianza, en combinación con problemas maritales graves, están
relacionados con la depresión en la mujer.
3. Acontecimientos relacionados
con la sexualidad femenina
Estos acontecimientos incluyen el ciclo menstrual, el embarazo, el puerperio (posparto),
la infertilidad, la menopausia y, a veces, la decisión de no tener hijos. Estos
acontecimientos causan fluctuaciones en el estado de ánimo y en algunas mujeres incluye
la depresión. Los investigadores han confirmado que las hormonas afectan las substancias
químicas del cerebro que controlan las emociones y los estados de ánimo.
- Síndrome Premenstrual
Más del 75% de mujeres en edad reproductiva, sufren algunos síntomas durante el periodo
premenstrual; más de 100 síntomas distintos han sido caracterizados. Muchas mujeres
experimentan ciertos cambios físicos y de comportamiento asociados con las distintas
fases del ciclo menstrual. El 60,3% de las pacientes refieren empeoramiento del humor en
el premenstruo. Este empeoramiento disminuye durante la menstruación y es,
prácticamente, ínfimo durante el resto del ciclo. En algunas mujeres, estos cambios son
severos, ocurren regularmente, e incluyen estados de depresión, irritabilidad, y otros
cambios emocionales y físicos. Estos cambios, conocidos también como síndrome
premenstrual o trastorno disfórico premenstrual, típicamente comienzan luego de la
ovulación y gradualmente se intensifican hasta que comienza la menstruación. Los
científicos están explorando cómo el ciclo de altas y bajas, en la concentración del
estrógeno y otras hormonas, pueden afectar los procesos químicos del cerebro
relacionados específicamente con los trastornos depresivos.
- Postparto
Según estudios la depresión puerperal, cuya frecuencia oscila entre el 10 y 15 %,
presentándose en el 80% de los casos dentro de las seis semanas después del parto, suele
tener una duración de seis a nueve meses. Las fluctuaciones en el estado de ánimo
durante el puerperio pueden variar desde "bajas" pasajeras del estado
de ánimo que ocurren inmediatamente después del parto, hasta episodios de depresión
grave que se transforman en depresiones severas, discapacitantes y psicóticas. De cada
dos pacientes que han padecido depresión puerperal, una de ellas va a volver a padecerla.
Hay estudios que sugieren que las mujeres que experimentan depresión grave luego del
parto a menudo han tenido episodios previos de depresión, aunque éstos pueden no haber
sido diagnosticados y la paciente no haber recibido tratamiento.
El embarazo (si es deseado) raramente es un factor
contribuyente a la depresión, y el aborto no parece aumentar la incidencia de la
depresión. Las mujeres que tienen problemas de infertilidad pueden experimentar extrema
ansiedad o tristeza, pero no se ha determinado si esto contribuye al aumento de la
incidencia de la depresión. Además, la etapa de ser madre puede ser una de alto riesgo
para la depresión por el estrés y las exigencias que conlleva.
- La Menopausia
En general, no representa un aumento en el riesgo de la depresión. De hecho, hay estudios
que han demostrado que la depresión durante la menopausia, aunque anteriormente se
consideró como un trastorno específico, no es diferente a la de otras edades. Las
mujeres más propensas a sufrir de depresión durante esta etapa son aquellas con un
historial de episodios depresivos previos
4. Victimización
Hay estudios que demuestran que las mujeres que fueron acosadas o maltratadas sexualmente
en su niñez tienden más a sufrir de depresión clínica en algún momento de su vida en
comparación con las que no tuvieron esa experiencia. Además, varios estudios muestran
una mayor incidencia de depresión entre las mujeres que fueron violadas en la
adolescencia o en la edad adulta. Estas observaciones son muy importantes, ya que más
mujeres que hombres han sido víctimas del abuso sexual en la niñez. Las mujeres que han
sido víctimas de otras formas comunes de maltrato, como el maltrato físico o el acoso
sexual en el trabajo, pueden también tener una mayor incidencia de depresión. El
maltrato puede llevar a la depresión porque baja la autoestima y causa tristeza,
culpabilidad y aislamiento social. Es posible que existan factores de riesgo para la
depresión de tipo biológico y ambiental, como la crianza en una familia disfuncional.
5. Pobreza
Las mujeres y los niños representan el 65% de la población que vive en situación de
pobreza en USA. La pobreza trae consigo muchos factores de estrés como el aislamiento, la
incertidumbre, los acontecimientos negativos frecuentes y el poco acceso a los recursos de
ayuda. La tristeza y la falta de entusiasmo son comunes entre las personas de ingresos
bajos y entre aquéllas que no tienen apoyo social.
6. La depresión en la tercera edad
"Hace algún tiempo, se pensaba que las mujeres eran particularmente susceptibles
a la depresión, cuando los hijos se iban de la casa y ellas enfrentaban el
"síndrome del nido vacío", sintiendo una pérdida profunda de propósito e
identidad. Al igual que en los grupos más jóvenes, más mujeres que hombres padecen de
depresión en la vejez" Afirma el Psiquiatra Rodrigo Córdoba.
Similarmente, en todas las edades, el no estar casado
(incluyendo la viudez) es un factor de riesgo para la depresión. Lo más importante es
que la depresión no se debe considerar como una consecuencia normal de los problemas
físicos, sociales y económicos que se enfrentan en la tercera edad. Aproximadamente
800,000 personas quedan viudas cada año. En su mayoría estas personas son mujeres de
mayor edad, y presentan un cuadro de síntomas depresivos bien variado. La mayoría no
necesita tratamiento, pero aquellas con tristeza moderada o severa parecen mejorarse al
asistir a grupos de apoyo o recibir otros tratamientos psicosociales.
Sin embargo, una tercera parte de las personas viudas, sean
hombres o mujeres, tienen un episodio de depresión grave en el primer mes luego de la
muerte del cónyuge, y la mitad de éstas permanecen clínicamente deprimidas por un año.
Los problemas específicos de las mujeres en relación a su
salud no sólo dependen de determinantes biológicos, sino también de la época
histórica y del tipo de sociedad en que las mujeres viven y enferman. En los países
desarrollados, las mujeres mueren a edades más avanzadas que los hombres, pero enferman
más. Actualmente, el concepto de salud, aparte del punto de vista físico, engloba
también otros aspectos como el bienestar psíquico y social. Es por ello que los
epidemiólogos consideran que el sexo no constituye por sí mismo un factor de riesgo,
pero que el papel social atribuido a cada sexo hace variar el grado de exposición a los
factores de riesgo, provocando un patrón desigual ante la enfermedad. La incorporación
de la mujer al proceso productivo, fundamentalmente en los sectores secundarios y de
servicios y en puestos de baja cualificación, implica una serie de riesgos laborales
específicos para su salud.
No hay persona de nación o población alguna que no
corra riesgo de sufrir un trastorno mental.
La temprana, intervención puede ayudar a prevenir el significativo deterioro biológico,
social y psicológico que a menudo suele ocurrir en los primeros años de inicio de un
desorden sicótico.
Para tener en cuenta: La depresión
no es una simple tristeza, es una enfermedad
dramática que puede llevar a la muerte; aproximadamente cada 40 segundos una persona se
suicida en el mundo
Es
hora de que todos trabajemos por la vida, consulte con el especialista
Línea de atención al paciente: 018000 912967 -
018000 116040
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