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Sufrir una enfermedad terminal no tiene que llevarlo a convivir
con el dolor. Un tratamiento adecuado puede ayudarle...
- Un tratamiento adecuado puede ayudarle...
- Según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS,
más de cuatro millones de pacientes con cáncer en el mundo mueren cada año sin haber
tenido un adecuado control del dolor.
- El dolor es el principal enemigo del paciente con algún tipo
de enfermedad terminal, y lograr aliviarlo, es para el médico su principal reto.
- Los pacientes en etapa terminal, sufren de un dolor crónico,
permanente, estable, que muchas veces sus médicos son capaces de controlar con el
tratamiento; no obstante, no logran siempre aliviar por completo su sufrimiento, debido a
que en estos pacientes coexiste el dolor crónico junto con incrementos agudos e
intermitentes en el nivel del dolor, que se presentan hasta en el 86 % de estos enfermos.
- De acuerdo con estudios realizados por la Asociación
Internacional para el estudio del Dolor, en el que se han evaluado entre 1.000 y
1.200 pacientes con cáncer, se ha encontrado que el 92.5% padece uno o más dolores
causados directamente por la enfermedad y un 20.8% padece dolores causados por la terapia
antineoplásica.
- De acuerdo con las investigaciones, el 39.7% de los pacientes
con algún tipo de cáncer, sufren de dolor neuropático.
- En promedio, el 75% de pacientes en estado terminal sufren de
dolores neuropáticos.
De acuerdo con investigaciones realizadas por institutos
especializados en el estudio y tratamiento del dolor a nivel mundial, entre el 60 y 80% de
los enfermos con cáncer avanzado padecen de dolor moderado a severo, presentando mayor
frecuencia los pacientes de cáncer óseo y un poco menor en pacientes con leucemia.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, más de cuatro millones de
pacientes con cáncer en el mundo mueren cada año sin haber tenido un adecuado control
del dolor.
En pacientes con cáncer el dolor aumenta a medida que progresa la enfermedad siendo uno
de los factores que más afecta su calidad de vida. Se ha demostrado que, aunque el dolor
no puede eliminarse por completo, el uso adecuado de terapias alivia eficazmente un alto
porcentaje de pacientes, mejorando sus condiciones en todas las etapas de la enfermedad.
Obstáculos para el alivio...No hay que convivir con el
dolor
El desconocimiento de algunos productos lleva a que no se prescriban medicamentos
aprobados y comprobados en pacientes con dolor neuropático en cáncer, el miedo a
suministrar altas dosis, tratamientos costosos y dificultades de acceso a los tratamientos
que pueden resultar más adecuados, son algunas de las limitaciones que conllevan a que el
control del dolor en pacientes con cáncer no tenga la cobertura apropiada.
De otra parte, el conocimiento inadecuado sobre el control del dolor, una evaluación
deficiente del mismo, el temor a que el paciente desarrolle adicción o tolerancia a
ciertos productos, así como la preocupación por los efectos secundarios, pueden
determinar una terapia poco eficaz.
Otras veces los pacientes no quieren reconocer que sufren dolor porque temen que esto
implique que la enfermedad está empeorando o porque no cumplen con las dosis indicadas.
Igualmente, temen desarrollar adicciones o eventuales efectos secundarios.
Por todo ello, la flexibilidad es la clave para lograr un buen control del dolor de
cáncer. Es importante reconocer que en esta enfermedad varían los diagnósticos y etapas
de la enfermedad, los niveles de dolor, las respuestas a sus terapias y, por supuesto, los
mecanismos de control del dolor. Es entonces recomendable una estrategia clínica para
mantener una información clara y oportuna sobre los dolores que pueda estar
experimentando el paciente. Para ello, se recomienda indagar con él y su familia sobre
las prácticas que utilizan para mitigar sus dolencias. Tener un conocimiento claro de las
condiciones del paciente y su familia ayuda a brindar opciones acordes con su situación y
una orientación adecuada para el manejo de su dolor.
Animar al paciente para que sea participante activo de su propio cuidado, asegurarle que
hay muchos caminos eficaces para su alivio, compartir con otros clínicos que traten en el
paciente la evaluación y el control del dolor y conocer las reglamentaciones estatales y
locales sobre substancias controladas, son algunas de las medidas que contribuyen a una
mejor calidad de vida del paciente.
CANCER Y DOLOR NEUROPATICO
Según el Dr. Carlos Francisco Fernández, Presidente de la Asociación Colombiana Para el
Estudio del Dolor, el dolor relacionado con el cáncer puede tener origen en los
tratamientos propios de la enfermedad como la quimioterapia, la terapia de radiación o la
cirugía, o presentarse por el daño de los nervios y/o las estructuras nerviosas
encargadas de transmitir el dolor, si el cáncer compromete el sistema nervioso (nervios o
médula).
El dolor resultante de la propia enfermedad puede dividirse en dolor Nociceptivo
descrito como un dolor agudo, punzante o vibrante causado por daño en los
tejidos, y dolor Neuropático aquel que se presenta cuando
hay realmente deterioro en el sistema nervioso central o periférico, y éste se
manifiesta con sensaciones quemantes, de pesadez o de entumecimiento--. Este dolor aumenta
progresivamente en la medida en que avanza la enfermedad, pues se ha determinado que entre
un 20 y 50% de los pacientes lo sufren en el momento en que son diagnosticados, mientras
que su presencia cuando la enfermedad está avanzada o en estado terminal alcanza una
cifra media del 75%.
La Organización Mundial de la Salud, ha determinado una escala ascendente de
tres niveles para el control del dolor, mediante la cual una vez establecida la
severidad de éste--, se define el tipo de analgésicos que deben ser suministrados.
Entonces, en el nivel 1, para dolores leves, se recetan analgésicos como acetaminofén o
antiinflamatorios no esteroides estos en caso de inflamación .
Aun cuando estos productos se venden sin fórmula médica, es necesario informar al doctor
acerca de cualquier dolor que se manifieste para buscar el tratamiento más adecuado y
vigilar cualquier efecto secundario adverso que se pueda presentar, especialmente de tipo
renal o gastrointestinal.
La mayor parte de los pacientes de cáncer requieren analgésicos de nivel 2 ó 3 para
controlar dolores moderados a severos.
Para el control del dolor neuropático
De acuerdo con los expertos, del 85 al 95% del dolor producido por cáncer puede aliviarse
efectivamente usando medicamentos orales. Entre un 5% y 15% de pacientes pueden necesitar
una vía diferente de administración. Los medicamentos por vía oral resultan ser el
método más conveniente y económico.
Otros tratamientos
Se encuentran situaciones aisladas, especialmente de enfermos terminales, en las que es
necesario recurrir a técnicas más agresivas como el bloqueo nervioso, las estimulaciones
eléctricas la neurocirugía o la radiación, entre otras.
El control eficaz del dolor se logra mejor con una estrategia de equipo que abarque a los
pacientes, a sus familias, a los médicos y proveedores del cuidado de la salud. Lo
verdaderamente importante es entender que hay muchas opciones para que entre médico y
paciente encuentren la terapia apropiada para controlar el dolor.
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