Dolor de Oficina: Más de la mitad de los usuarios del computador
y que utilizan con mucha frecuencia el teléfono, desarrollan síntomas en el cuello
o los hombros y cerca de un tercio padece una afección o pérdida funcional

- Los hombres y mujeres que pasan más de 15 horas a la semana
frente al computador y utilizan con mucha frecuencia el teléfono como herramienta de
trabajo tienen mayor riesgo de padecer dolores en el cuello y los hombros o experimentar
rigidez.
Cada año, "más de la mitad de los usuarios del
computador desarrollan síntomas en el cuello o los hombros, y cerca de un tercio padece
una afección o pérdida funcional", afirma el investigador Frederic Gerr, de la
Facultad de Salud Pública Rollins de la Universidad Emory (Atlanta), quien dirigió un
estudio en el cual durante tres años se observó a 632 hombres y mujeres en sus rutinas
de trabajo.
Aunque ya se había establecido en investigaciones previas
que los usuarios frecuentes del computador, experimentaban dolores en un determinado
periodo de tiempo, el reciente estudio permite establecer el número de casos nuevos por
año.
El hecho es que cada día el dolor en cuello, hombros,
espalda y extremidades es motivo de alta consulta médica. En la investigación de la Universidad
de Emory, por ejemplo, el 40% de las personas desarrollaron dolores en la mano o en
el brazo cada año mientras usaban el computador y 21% terminaron sufriendo un trastorno.
Según Carlos Francisco Fernández, presidente de la ACED, 24
millones de personas en Colombia conviven con dolores en forma injustificada, ya que el
95% se pueden tratar o sus causas son prevenibles."El dolor, más que un
síntoma, es una enfermedad. Hasta ahora no está clasificado ni hay exigencia a los
médicos de reportarlo. Al mirar estas cifras podría decirse que es una epidemia que
está por encima del sida y las afecciones cardíacas. Además de que Colombia gasta el
3.2% de su producto interno bruto en terapias, el dolor afecta el trabajo, el estudio,
genera incapacidades, pérdidas económicas y trastorna las relaciones familiares y
sociales",
Otras investigaciones confirman que los oficinistas con frecuencia sufren estos dolores
que no solo son causa de malestar e incapacidad sino que pueden volverse crónicos y
convertirse en un problema socio-laboral. De acuerdo con un estudio del Departamento de
Ciencias de la Salud de la Universidad de Surrey (Reino Unido), el 50 % de quienes usan el
teléfono --más de dos horas al día-- padecen dolor en el cuello y el 31% sufre dolor en
la parte baja de la espalda. Además, el 65% dice haber sufrido jaquecas ocasionalmente.
Síntomas que desaparecieron cuando utilizaban auriculares.
Pero no sólo quienes están frente a un computador o "pegados"
al teléfono son víctimas de estos dolores. Por ejemplo, las personas que manejan
maquinaria pesada (tractores, etc.) sufren dolor de espalda debido a la vibración a que
se expone todo el cuerpo. Y quienes son sedentarios son más propensos a experimentar este
tipo de dolores con mayor frecuencia e intensidad, pues sus músculos están menos
ejercitados y, por consiguiente, se afectan fácilmente.
Otros factores como el estrés, el tabaquismo, esfuerzos
intensos o lesiones en la columna, por nombrar algunos, pueden desencadenar dolores
intolerables, como puede llegar a ser el dolor muscular. Estos dolores limitan el
movimiento y en personas adultas pueden ser causa de inmovilidad.
"Quienes sufren de dolores crónicos o persistentes
suelen llegar incluso a estados de angustia, depresión y cambio de carácter. Además,
los dolores, ya sean articulares, óseos, tendinosos, neurológicos o circulatorios pueden
estar acompañados de dolores musculares", afirma el Dr. Carlos Francisco
Fernández, Vicepresidente de la Asociación Latinoamericana para el Estudio del Dolor.
Debido a la persistencia del dolor y a que a veces es
difícil encontrar un tratamiento adecuado, es posible también que el paciente con dolor
pierda vitalidad, ya sea por su alteración emocional o por excesivo consumo de energía
de los músculos afectados.
A veces, identificar el verdadero origen del dolor se
dificulta porque éste se percibe en un sitio pero se origina en otro. Por ejemplo, puede
presentarse un dolor en la rodilla en el que el trastorno verdadero se encuentre en los
músculos del muslo, o que el dolor en la planta del pie y en el talón se deba a una
lesión en los músculos de la pantorrilla. De igual manera, en el hormigueo en los dedos
de la mano pueden estar comprometidos los músculos del cuello o del brazo.
Ayuda oportuna
Colombia no gasta ni el 1% de su producto interno bruto en políticas para prevenir que el
dolor ocurra. "No padecer dolor debe ser un derecho constitucional, sufrirlo
sigue siendo algo inmoral, sobre todo cuando hay tantos recursos disponibles para
quitarlo", afirma el doctor Carlos Fernández
Para aliviar al dolor e impedir que deteriore la calidad de vida del paciente es
importante lograr un diagnóstico a tiempo y a su vez, un tratamiento adecuado. La
dificultad reside en que para poder hacer el diagnóstico de dolor muscular hace falta
tener bastante experiencia y habilidad en el examen físico.
En ello la Fisiatría se ha encargado tanto de los
tratamientos para aliviar el dolor como para que los miembros afectados recuperen el mayor
grado de movilidad posible, cuando ha habido lesiones.
Debido a que la preocupación principal de los fisiatras es
restituir al máximo el nivel de funcionalidad de sus pacientes, él está involucrado en
todas las áreas de rehabilitación -- social, vocacional y médica --. Por ello, es quien
desarrolla el plan de tratamiento que puede incluir diversos medicamentos y terapia
física, entre otros
El Dr. Carlos Francisco Fernández, Vicepresidente de la
Asociación Latinoamericana para el Estudio del Dolor, afirma que "Por medio de
un adecuado tratamiento y un programa de rehabilitación, puede lograrse el mejoramiento
de problemas agudos y brindar al paciente la posibilidad de recuperación, generalmente
sin tener que recurrir a la cirugía. Al igual, el fisiatra también enseña al paciente
cómo evitar lesiones en el futuro".
Estos tratamientos se realizan de forma ambulatoria y, en muchos casos, los resultados se
obtienen en una serie corta de sesiones.
Cuando hay músculos comprometidos en la lesión o que son
causantes del dolor, las terapias, comúnmente, se orientan hacia la recuperación de la
estructura y el funcionamiento del músculo. Cuando el dolor es de comienzo reciente y son
pocas las estructuras musculares afectadas la respuesta analgésica es casi inmediata y la
solución suele ser definitiva. Por el contrario, si el dolor lleva varios meses o años,
y son varias las áreas musculares afectadas, se requiere de un trabajo minucioso y
metódico de los focos dolorosos presentes.
Algunas veces, el especialista puede considerar recomendable
incluir medicamentos para disminuir el dolor, ya sea analgésicos o anticonvulsivantes,
como la gabapentina (1),
utilizado para el control del dolor neuropático e indicado en adultos mayores de 18 años
para tratamiento del dolor de otros orígenes.
Una de las ventajas de este medicamento es que su absorción
no se afecta por las comidas y se elimina por excreción renal, es decir por la orina, si
alterar el metabolismo.
Se ha demostrado que este es un medicamento de alta
tolerabilidad en el organismo y el periodo de eliminación está entre 5 y 7 horas. Sin
embargo, su uso en pacientes con deficiencias renales debe ser ajustada por el
especialista.
(1) Como todo medicamento de prescripción médica,
su venta está sujeta a la formulación correspondiente.
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