|
|
Cuando la
Hepatitis A ataca a personas
adultas se vuelve discapacitante por varios meses, y en algunos casos,
puede provocar la muerte.
Las principales vías de contagio son el
consumo de agua o alimentos infectados y algunas prácticas sexuales
- La vacuna el único remedio
- Es una enfermedad que se transmite, principalmente, por vía
fecal-oral, por el consumo de alimentos contaminados y ocasionalmente, a través de sangre
infectada.
En 1992 GlaxoSmithKline desarrolló la
primera vacuna contra la Hepatitis A con un perfil excelente y con una eficacia comprobada
Esta infección, causada por el virus de la Hepatitis A es
una de las enfermedades más antiguas conocidas en los humanos.
La hepatitis A
es la causa mayor de hepatitis viral en todo
el mundo.
Los síntomas de esta infección pueden durar hasta dos meses, causando fiebre, fatiga y
malestar general.
Normalmente, la hepatitis A por sí sola no suele causar un deterioro fulminante del
hígado, y la infección puede controlarse.
Existe una vacuna* segura para protegernos de esta infección. La vacuna consiste en una
inyección inicial, protegiendo a los adultos hasta por un año, y una dosis de refuerzo
administrada de seis a doce meses después de la dosis inicial para ofrecer protección
continua.
Esta protección puede durar hasta 10 o 15 años. Esta vacuna, es producida
GlaxoSmithKline. Se ha comprobado que la vacuna es segura. Alrededor de 15 días después
de la dosis inicial, la vacuna otorga inmunidad contra la hepatitis A de un 80 a 98% de
las personas que la reciben.
La hepatitis A puede ser mortal cuando infecta a personas que ya padecen la hepatitis tipo
C: todas aquellas personas que sufran una infección crónica de hepatitis C deben
vacunarse contra la hepatitis A. De lo contrario, las consecuencias pueden ser muy
trágicas, según un importante descubrimiento publicado por un equipo de científicos
italianos en la revista médica New England Journal of Medicine.
La hepatitis A es una inflamación repentina del hígado, causada por el virus A, también
llamado virus de la hepatitis infecciosa. Este virus se puede contagiar de persona a
persona, y también por contaminación de alimentos o aguas contaminadas. Éste es el
único tipo de hepatitis que puede afectar a los niños, si bien la gravedad de la
dolencia es mucho menor que la que afecta a los adultos.
Síntomas:
En las fases iniciales de la infección se presentan síntomas muy diversos, con
frecuencia similares a los de la gripe: fiebre elevada, cefaleas, dolores generalizados y
debilidad. Pueden presentarse náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito y dolor
abdominal en el costado derecho. La materia fecal suele ser de color claro y la orina
oscura. A veces pueden aparecer dolores articulares y erupciones cutáneas. Transcurridos
algunos días, todos estos síntomas comienzan a desaparecer y aparece la ictericia (piel
amarilla).
La piel, las mucosas y el blanco de los ojos se
vuelven amarillentos debido a que se produce un aumento del contenido de
bilirrubina en la sangre, porque que el hígado que está inflamado no permite
la eliminación de la bilirrubina hacia la vesícula biliar. Los síntomas
desaparecen al cabo de dos o tres semanas, pero el enfermo puede sentirse
débil y cansado durante varios meses.
*CONSULTE CON SU MÉDICO
|