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Retornaron al país 66 piezas precolombinas que habían
sido confiscadas por autoridades de Estados Unidos. La muestra
arqueológica está compuesta por piezas elaboradas en metal, esmeralda,
concha y cerámica, correspondientes a diversos periodos y regiones de la
historia precolombina de Colombia

- Los objetos, pertenecientes a las
culturas Nariño y Tairona, fueron confiscados en el 2005 en el sur de la
Florida.
Oficiales del Servicio de Inmigración y
Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) le devolvieron al Gobierno de
Colombia 66 piezas precolombinas que fueron confiscadas en 2005, luego
de una investigación conjunta entre el ICE y la oficina del alguacil de
Broward, en el sur de la Florida.
La entrega oficial de las piezas se llevó
a cabo en el Museo Nacional de Colombia, donde permanecerán para ser
utilizadas con propósitos educativos. Al acto asistieron la ministra de
Cultura, Paula Marcela Moreno, el embajador de Estados Unidos, William
R. Brownfield, la directora de Asuntos Culturales de la Cancillería,
María Elvira Quintana y el director del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia - Icanh, Diego Herrera.
Estas piezas precolombinas fueron recuperadas en el marco del Memorándum
de Entendimiento entre el Gobierno de Estados Unidos y el Gobierno
colombiano, relativo a la imposición de restricciones de importación
sobre bienes arqueológicos de las culturas precolombinas y ciertos
bienes etnológicos, eclesiásticos y de la época colonial.
Según la ministra Moreno, “esto demuestra el compromiso de
cooperación entre las dos naciones para proteger el patrimonio cultural
y evidencia los esfuerzos que está haciendo el Gobierno nacional para la
prevención y el control del tráfico ilícito de bienes culturales”.
La
muestra arqueológica repatriada está compuesta por piezas elaboradas en
metal, esmeralda, concha y cerámica, correspondientes a diversos
periodos y regiones de la historia precolombina de Colombia. Desde los
colgantes de oro y urnas funerarias de la Sierra Nevada de Santa Marta,
pasando por las orejeras y pendientes de oro del Sinú, las urnas
funerarias del Magdalena medio y las figuras votivas de oro del
Altiplano Cundiboyacense, hasta las vasijas en forma de alcarrazas y
canasteros del Valle del Cauca y las copas polícromas de Nariño.
La colección constituye una muestra de objetos ligados a prácticas
funerarias y ceremoniales que en algunos casos se remontan al primer
milenio A.C, y en otros, a los últimos siglos
que antecedieron la llegada de los europeos.
Según Carlo Emilio Piazzini, sub director científico del Icanh,
“llama la atención por su tecnología de elaboración, materia prima y
morfología, una serie de cuentas de collar cuidadosamente talladas en
esmeralda, cuya procedencia y cronología exacta están por determinarse.
Tentativamente, y por correlación con hallazgos efectuados en años
recientes, se considera que estas piezas corresponden a la cultura
Malagana del Valle del Cauca, habiendo sido extraídas de tumbas
precolombinas, durante el intenso saqueo que se produjo en la región en
la década de 1990”.
En total son 35 piezas de alfarería, entre las que se encuentran ollas,
platos, vasijas y figurinas de cerámica; 15 piezas de metalurgia y
orfebrería y 16 esmeraldas talladas.

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Foto: Luis Ángel Ruiz
De izq.
a derecha, Diego Herrera, Director del Instituto Colombiano de
Antropología e Historia, William R. Brownfield,
embajador de Estados Unidos, Paola
Marcela Moreno, Ministra de Cultura,
María Elvira Quintero y María Victoria de Robayo, Directora
del Museo Nacional, durante la entrega oficial de las 66 piezas
arqueológicas repatriadas
Para el embajador de Estados Unidos,
William R. Brownfield, “la importancia de este acontecimiento no es
solamente celebrar la llegada de las piezas a Colombia, sino demostrar
que es posible la cooperación entre los países para proteger y preservar
el patrimonio cultural de las naciones, y sobre todo para demostrarles a
aquellos que quieren robar el patrimonio que pueden ser sancionados
legalmente”.
El italiano Ugo Bagnato, de 66 años, quien se declaró culpable de
traficar con esta mercancía robada, fue sentenciado a cumplir 17 meses
en una cárcel federal del Distrito Sur de la Florida y en julio de 2007
fue deportado a Italia.
Bagnato entró a Estados Unidos bajo el programa de exención de visados,
el cual le permite a ciudadanos de algunos países, incluido Italia,
entrar a Estados Unidos sin la necesidad de obtener un visado de no
inmigrante.
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