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Evite el sedentarismo y los malos hábitos:afectan su mente y su
corazón. La inactividad física se considera uno de los mayores factores de riesgo en el
desarrollo de la enfermedad cardiaca e incluso se ha establecido una relación directa
entre el estilo de vida sedentario y la mortalidad cardiovascular
- La falta de actividad, que suele ir acompañada por una mala
alimentación y un mal descanso, desemboca irremediablemente en el deterioro del organismo
y, en muchos casos, en una enfermedad crónica.
- Una persona sedentaria tiene más riesgo de sufrir
arteriosclerosis e hipertensión. Si a esto le sumamos algunos otros malos hábitos como
el consumo de cigarrillo, las enfermedades respiratorias se incrementan.
El beneficio que trae realizar ejercicio físico va más
allá de la simple vanidad pues, si bien es cierto que ayuda a controlar el peso corporal
junto con una dieta adecuada, principalmente reduce el riesgo de tener enfermedades del
corazón como la hipertensión arterial, ataques cerebrales, diabetes, colesterol alto y
osteoporosis. Indiscutiblemente mejora la circulación de la sangre y el trabajo muscular.
La inactividad física se considera uno de los mayores factores de riesgo en el desarrollo
de la enfermedad cardiaca e incluso se ha establecido una relación directa entre el
estilo de vida sedentario y la mortalidad cardiovascular. Y las enfermedades
cardiovasculares son enfermedades crónicas degenerativas, fuertemente asociadas a las
condiciones de vida.
La calidad de vida puede irse deteriorando a medida que pasan los años, la capacidad de
respuesta y de reacción ante los estímulos disminuye, además, se intensifican algunas
disfunciones orgánicas: estreñimientos, várices, propensión a la inflamación de los
órganos abdominales (provocada por distensión de los músculos debilitados de la pared
abdominal) y sensación de fatiga.
Cambiando los malos hábitos
Un cambio en sus hábitos diarios puede reducir significativamente su riesgo
cardiovascular: una alimentación equilibrada, ejercicio físico moderado y regular, no
fumar y mantener bajo control los factores de riesgo, son la receta que su corazón
necesita. No es difícil ni aburrido: es un estilo de vida activo y sano cuyos efectos van
directo al corazón.
Fumar reduce la cantidad de oxígeno disponible para el corazón.
Aumenta la formación de coágulos en la sangre haciendo más probable un ataque al
corazón o al cerebro.
Mantenga una actividad física
Caminar es un buen ejercicio, pero si desea realizar deportes o actividades programadas,
el médico puede aconsejar la más adecuada para usted de acuerdo con su historia médica.
Las actividades diarias aunque sean de intensidad moderada, pueden reportar beneficios a
largo plazo. Además, le ayudan a manejar el estrés.
Mejore sus hábitos alimentarios
Siga los consejos del médico para cambiar su estilo alimenticio pues, no se trata de
aguantar hambre sino de tener una buena alimentación y mantener el peso adecuado. Consuma
frutas y verduras, evite la comida "chatarra" y básicamente consumir muchas
calorías ya que aumentará de peso. Por último, no recurra a las dietas rápidas que
generalmente suprimen de manera drástica el consumo de carbohidratos, proteínas o grasas
desestabilizando su organismo. El exceso de peso aumenta el riesgo de diabetes y las
enfermedades del corazón.
Deje de Fumar
Si
no puede dejar el cigarrillo, usted puede optar por diferentes terapias como la de
reemplazo de nicotina. Los chicles o parches pueden ser una opción pues, controlan de una
manera eficiente los niveles de nicotina en la sangre, las ansias y los síntomas de
abstinencia. Además, el resto de los venenos del humo del cigarrillo (alquitrán y
monóxido de carbono) quedan eliminados. Usted reduce el riesgo de enfermedad
cardiovascular y pulmonar, evita el envejecimiento total y los problemas dentales y por
último, mejora en general su salud y la de su familia.
Controle el Colesterol
El colesterol es una grasa blanda que se encuentra en todas las células del cuerpo y hace
parte de un organismo sano. Sin embargo, las posibilidades de padecer un problema
coronario crecen paralelamente al aumentar sus niveles. Periódicamente debe realizarse un
control y bajar la concentración alta de grasas saturadas y colesterol, tales como la
carne, la mantequilla, el queso y la leche entera. Las frutas, las semillas y los
vegetales no contienen colesterol, tienen una baja concentración de grasas saturadas, y
alto contenido en fibra y pueden ayudarle a bajar los niveles de colesterol en la sangre.
Recuerde que la actividad física es buena para el corazón y la mente. No olvide que
existen muchas actividades que le pueden proporcionar bienestar, así que búsquelas bajo
supervisión profesional, anímese y adelante.
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