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La hiperplasia Benigna
Prostática (HBP) afecta a hombres mayores de 40 años, un control médico
a tiempo puede evitar problemas mayores:
Cuando la próstata crece y crece...
- La edad y las hormonas juegan un papel determinante en el
crecimiento anómalo de los diferentes componentes celulares que componen la glándula
prostática.
- La HBP es una
preocupación de salud pública a nivel mundial y se cree que, por el aumento en la
expectativa de vida, se constituirá en uno de los problemas de más importantes de este
siglo.
- En Estados Unidos se gastan más de 2.000 millones de dólares
al año en atención de la enfermedad, la cual es la segunda causa más frecuente de
cirugías en varones mayores de 65 años.
Alrededor de la próstata existen muchas especulaciones,
entre ellas, que es el Punto G masculino y que los hombres que tienen una actividad sexual
muy intensa durante su vida, desarrollan después de los 40 años cáncer en este
órgano... pero nada de esto es cierto, al menos, no está demostrado científicamente.
Durante los primeros 40 años de vida difícilmente el hombre
presenta trastornos en esta glándula, pero después de esta edad, y especialmente a
partir de los 45 años, puede surgir una inflamación infecciosa, que se conoce como
prostatitis; un crecimiento maligno que se conoce como Cáncer de próstata y, el
crecimiento benigno, más no inofensivo, al que se le conoce como Hiperplasia Benigna de
Próstata, que es el tema que nos interesa en esta ocasión y que sólo afecta a los
hombres y a los perros.
Lo que sí es una realidad es que la Hiperplasia Benigna
Prostática, (agrandamiento de la próstata) se constituye en la segunda causa más
frecuente de intervención en hombres mayores de 65 años, en países como los Estados
Unidos y es una de las principales causas de la aparición de problemas urinarios en
varones de 50 años. Además, debido a la eliminación de numerosas enfermedades
infecciones y el avance en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, hechos que han
aumentado las expectativas de vida, la HBP será una de las enfermedades de mayor costo de
salud a nivel mundial y uno de los más importantes problemas de salud pública del siglo
XXI. (Boyle et al, 1991; Holtgrewe et al, 1996). Ya en 1990, seis de los países más
desarrollados gastaron más de U$3.000 millones en costos de cirugía de HBP
Una glándula sinónimo de virilidad
La próstata es un órgano glandular y fibromuscular, tan pequeño como una nuez, que
rodea la uretra (el canal a través del cual sale la orina hacia el exterior) y se ubica
justo debajo de la vejiga, a medio camino entre el recto y la base del pene. Según el Dr.
Safwan Escaf Barmadah, jefe de sección de Urología del Hospital Central de Asturias, en
Oviedo esta glándula crece y se desarrolla de manera normal y continua en tres fases: La
primera, desde el periodo embrionario y fetal hasta el nacimiento; la segunda, entre el
nacimiento y el desarrollo puberal y la tercera, de la edad adulta hasta el inicio de la
Hiperplasia benigna prostática conocida como HBP
"Por ser la encargada de producir el fluido viscoso que se mezcla con el semen
durante el acto sexual, muchos hombres temen a las enfermedades que en ella se produzcan
pero, aunque evidentemente su labor es fundamental para el aparato reproductor masculino,
no quiere decir que una alteración en su funcionamiento necesariamente signifique
problemas en el desempeño sexual", afirma el Urólogo Camilo Salazar. De los
hombres a quienes se les practica una prostatectomía, por lo general el 40% padecerá de
disfunción eréctil, así como el 50% de los hombres que sufran de una lesión en la
columna
Molestias al Orinar: el Primer Síntoma
Cuando la próstata crece más de la cuenta comprime la uretra y provoca dificultad para
orinar, pues no deja fluir correctamente este líquido. A esto se le conoce como Hiperplasia
Benigna Prostática.
En consecuencia, la persona siente deseos frecuentes de
entrar al baño, tanto en el día como en la noche y, en ocasiones, percibe esta
sensación aún después de haber evacuado minutos antes. El chorro de orina es débil e
intermitente y se puede presentar dolor con la micción y aumento del tamaño de la vejiga
por la retención de la orina. El tener la próstata agrandada no representa un problema
grave, a menos que se vuelva muy difícil orinar, o que la orina estancada cause
infecciones de la vejiga o dañe los riñones.
Más de la mitad de los varones con 60 años y más del 90%
de los que tienen edades que oscilan entre los 70 y 80 años presentan síntomas de HBP.
Claro está que esta enfermedad también puede desarrollarse
sin que aparezca ningún síntoma. Por eso, es muy importante que todos los hombres
mayores de 40 años se practiquen anualmente un chequeo con el urólogo para que le
realice su historia clínica, un examen de tacto rectal, que es la prueba diagnóstica
fundamental para establecer el tamaño y las características de este órgano y si el
galeno lo considera necesario puede ordenar un estudio de flujo urinario que permite
determinar la rapidez y condiciones con que fluye la orina. Algunas pruebas
complementarias que le ayudan al especialista a dar un dictamen más acertado son los
análisis de sangre y orina, ecografía, urografía intravenosa y el antígeno específico
prostático.
Tratamiento, Vigilancia,
Medicamentos o Cirugías: Prevenir evita la cirugía
Si la Hiperplasia se detecta en sus primeras fases, el tratamiento consiste en observar de
manera frecuente al paciente para que el agrandamiento no llegue a oprimir la uretra. Pero
si está en fases más avanzadas es necesario suministrar medicamentos, hoy en día muy
efectivos, que actúan sobre la obstrucción de la uretra y alivian de inmediato los
síntomas.
Anteriormente, era un tratamiento común la cirugía de
próstata pero se ha demostrado que en la mayoría de los casos ésta es una afección que
puede controlarse con medicamentos. Sólo en circunstancias extremas, cuando el
agrandamiento de la próstata es grave, se hace necesario practicar una intervención
quirúrgica para disminuir el tamaño de la glándula. Aunque investigaciones recientes
han demostrado que en la mayoría de los casos, las próstatas agrandadas empeoran con el
paso del tiempo. Tanto así, que los síntomas no desaparecen por sí solos.
Por esta razón se recomienda consultar con el especialista
para descartar otras afecciones como un cáncer pues los síntomas pueden confundirse.
Safwan Escaf Barmadah, afirma "Los tratamientos
orales para el control de esta afección han demostrado buenos resultados y pocos efectos
secundarios. Por ejemplo, el Mesilato de doxazosina (Cardurán) es
utilizado para el tratamiento de la obstrucción del flujo urinario y de los síntomas de
Hiperplasia Benigna Prostática, aún en pacientes hipertensos, quienes han mostrado
mejoría en ambas enfermedades. Este medicamento también ha demostrado un efecto positivo
en la reducción de triglicéridos totales y de colesterol total."
Otra de sus ventajas es que puede administrarse en pacientes
con insuficiencia renal, asma, diabetes, gota y hombres de edad avanzada. Al igual que
todos los medicamentos, éste requiere de la evaluación y formulación médica.
Además de los tratamientos farmacológicos para quienes
padecen de HBP es aconsejable no consumir antihistamínicos o
descongestionantes puesto que pueden empeorar las molestias al orinar, no beber agua antes
de ir a la cama y evitar el consumo de alcohol y bebidas con cafeína, ayuda a limitar las
micciones, así como lavar el pene dos o tres veces al día previene las infecciones
cuando se presenta goteo.
Si las molestias de una próstata agrandada duran más de
dos semanas, consulte a su médico, él confirmará el diagnóstico y le explicará sus
opciones.
*CONSULTE CON SU MÉDICO |