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No se acostumbre a vivir con afanes y con una vejiga muy activa.
Solo el 15 % consulta al médico buscando tratamiento para la
Vejiga Hiperactiva a pesar de sufrir en silencio por síntomas incómodos
- Vejiga Hiperactiva,17 millones de personas la
padecen en Estados Unidos, mientras en Europa la cifra puede ascender a 50 millones y en
Latinoamérica completarse unos 15 millones de afectados
La frecuente necesidad de ir al baño (ocho veces o
más, en 24 horas); los repetitivos y repentinos deseos de orinar, incluso mientras
duerme, y la pérdida involuntaria de orina son algunas molestias con las cuales muchas
personas terminan acostumbrándose a vivir por creer que son propias de la edad cuando en
realidad son señales de la vejiga de alguna enfermedad tratable.
En general se conoce con el nombre de vejiga hiperactiva al conjunto de afecciones que
causan las molestias descritas y es más frecuente de lo que se puede creer. "La
Vejiga Hiperactiva por pena no es un tema que se aborde con libertad, ni siquiera en la
consulta médica, solo el 15 % consulta al médico afirma el Dr. Mauricio Plata Urólogo
de la Fundación Santa Fe". Pese a ello, se estima que en Estados Unidos la
pueden padecer unos diecisiete millones de personas, mientras en Europa la cifra puede
ascender a cincuenta millones y en Latinoamérica completarse unos quince millones de
afectados.
Las consecuencias de la vejiga hiperactiva van desde el
ámbito social hasta el sexual, no sin pasar por el sociológico, el doméstico y el
físico, y en general implica la disminución de la interacción social, depresión,
sueño alterado, ausentismo laboral y evasión de actividades físicas, aspectos que,
obviamente calan en la autoestima de quien la sufre.
Cómo identificar y tratar la
vejiga hiperactiva:
"Desde los 15 años he vivido con la necesidad de orinar cada poco tiempo, a
veces cada media hora, y de noche me levanto varias veces. Hace seis meses, mi médico me
dijo que padecía vejiga hiperactiva. Me recetó unas pastillas y me mandó unos
ejercicios de entrenamiento para la vejiga. Ahora voy al baño cada dos horas". El
testimonio de Inés Núñez, de 39 años de edad refleja la realidad de quienes han
sufrido por vejiga hiperactiva. Durante más de veinticuatro años soportó la afección y
un sencillo tratamiento le ha permitido ganar calidad de vida.
Lo primero que se debe saber es que la vejiga es el órgano
encargado de acumular la orina como resultado de la actividad de los riñones y cuando se
copa su capacidad, la orina se elimina a través de la uretra, la cual es un conducto que
desemboca por delante de la vagina en las mujeres y que recorre dentro del pene en los
hombres. En los adultos, la vejiga se desocupa por un control consciente, manejado por el
cerebro, de modo que se pueda efectuar en el momento y lugar correspondientes.
La vejiga experimenta un ciclo de llenado de orina y luego
otro de vaciamiento. A medida que se llena, la pared de la vejiga se distiende lentamente
para adaptarse al volumen creciente de orina. Esto normalmente da como resultado, el deseo
de orinar cuando la vejiga está llena aproximadamente por la mitad (entre 150 y 200 ml
aproximadamente), momento en el que la mayoría de las personas va al baño.
Cuando la vejiga necesita ser vaciada, su pared muscular -el
músculo de la pared de la vejiga (músculo detrusor), - se contrae y el esfínter
uretral, que sella la entrada a la uretra, se relaja. Esto permite que la orina sea
eliminada del organismo. La cantidad de veces que la vejiga necesita ser vaciada varía de
una persona a otra.
Tener control sobre la vejiga implica que se puede postergar la necesidad de ir al baño
hasta que sea conveniente o posible y que no pierde orina involuntariamente. Los síntomas
de la vejiga hiperactiva se producen por unas contracciones involuntarias del músculo de
la pared de la vejiga que causan la pérdida del control, de modo que no se puede
postergar el momento de ir al baño o incluso se tienen pérdidas involuntarias de orina.
No hay un estrato de población que sufra los rigores de esta disfunción más
intensamente. El perfil del paciente no está muy definido. Generalmente las mujeres lo
sufren más que los hombres. Otro grupo de riesgo son las personas de edad avanzada.
Algunas personas suelen mostrar los síntomas a partir de los 40 años aunque lo más
frecuente es su aparición a partir de los 60.
Otras afecciones:
Existen otras afecciones que pueden causar o contribuir a la aparición de síntomas
similares a los de la vejiga hiperactiva. Esto incluye las afecciones del tracto urinario
inferior, como las infecciones del tracto urinario o la falta de estrógeno, los efectos
colaterales de ciertas drogas, así como las afecciones que ocasionan un aumento de la
producción de orina, como por ejemplo la diabetes. La incontinencia por desborde también
puede causar síntomas similares a los de la vejiga hiperactiva. El desborde puede ser
causado por una vejiga hipoactiva o por obstrucción, como el agrandamiento de la
próstata o Hiperplasia Prostática Benigna (HPB).
La hiperplasia benigna de próstata o agrandamiento de próstata llega a
presentar en los hombres síntomas secundarios como fuertes y frecuentes deseos de orinar,
que pueden llegar a confundirse con los síntomas de vejiga hiperactiva, sin embargo, la
HPB puede ocasionar titubeo, chorro de orina decreciente durante la micción, y sensación
de evacuación incompleta de la vejiga, pero sólo el médico puede determinar el
diagnóstico exacto, en especial porque el hombre puede sufrir tanto de vejiga hiperactiva
como de HPB.
Por otra parte, una infección del tracto urinario (ITU)
puede irritar la vejiga provocando micciones frecuentes y fuertes y repentinos deseos de
orinar. Sin embargo, a diferencia de la vejiga hiperactiva, una ITU se caracteriza por un
fuerte ardor durante la micción y por le general requieren ser tratadas con
antibióticos.
Tratamiento para la vejiga
hiperactiva
Algunas personas encuentran falsas soluciones, como recurso para ocultar o sobrellevar su
problema, quienes sufren de vejiga hiperactiva terminan utilizando vestimentas oscuras y
holgadas, para ocultar las toallas absorbentes o pañales para adultos, portando una muda
de ropa, rechazando invitaciones sociales por sentir vergüenza de ir al baño con
frecuencia, eligiendo un asiento cercano al baño, negándose ir a lugares nuevos por
desconocer la ubicación de los baños, reduciendo los viajes, incluso evitando las
relaciones sexuales por la ansiedad y la vergüenza de las posibles pérdidas de orina.
Otros utilizan pañales o apósitos absorbentes (paños para
incontinencia) para ayudarlos a controlar su problema. Sin embargo, los apósitos para
incontinencia no tratan la causa del problema. Por consiguiente, no son un sustituto del
tratamiento médico.
Por su parte, los tratamientos que más frecuentemente utilizan los especialistas son:
Tratamiento farmacológico:
- Medicamentos combinados con el reentrenamiento de funcionamiento de la vejiga, el cual
tiene como fin, ayudar a ampliar los intervalos entre las idas al baño.
El medicamento Tolterodina (1) ha sido
específicamente desarrollado como un novedoso agente terapéutico para el tratamiento de
pacientes con vejiga hiperactiva que presentan frecuencia, urgencia y/o incontinencia por
urgencia.
Los diferentes estudios de eficacia y seguridad han demostrado positivos resultados en la
disminución de síntomas para el tratamiento de la vejiga hiperactiva
Es importante tener en cuenta que además de los buenos recursos farmacológicos que se
ofrecen en el mercado, conviene tener presentes algunas recomendaciones que contribuyen a
facilitar la disminución de las molestias.
En general se trata de adquirir nuevos hábitos que permitan una más efectiva retención
de la orina. Para ello, los expertos recomiendan:
- Espaciar gradualmente el lapso transcurrido entre las visitas al baño.
Si son cada hora, se debe hacer un esfuerzo para que sean cada hora y cuarto, una vez
logrado ese aumento, se debe buscar aumentar en otros 15 minutos y así sucesivamente
hasta alcanzar un intervalo entre visitas al baño que resulte más cómodo.
Otra alternativa es la llamada estrategia de las ganas en 6 pasos:
- Interrumpa lo que está haciendo y quédese donde está. Si es
posible, tome asiento, o permanezca de pie y sin moverse. Permanezca inmóvil, ya que de
esta manera le resultará más fácil controlar sus ganas.
- Contraiga rápida y repetidamente los músculos pélvicos
inferiores. No los relaje entre una y otra contracción.
- Relaje el resto de su cuerpo. Respire profundamente un par de
veces para ayudarse a relajarse y liberar la tensión
- Concéntrese en eliminar las ganas de orinar
- Espere hasta que las ganas cedan
- Diríjase al baño a paso normal. No se apure. Continué
comprimiendo los músculos pélvicos inferiores mientras camina
Adicionalmente, se debe tener en cuenta que la dieta puede
afectar los síntomas significativamente, por ello, conviene limitar la ingesta de bebidas
que causan un aumento en la producción corporal de orina, como café, té, bebidas cola,
chocolate o alcohol. Además, se deben beber cantidades normales de líquidos (de 6 a 8
vasos por día). Se debe evitar la ingesta de bebidas al menos dos horas antes de
acostarse y se recomienda consumir alimentos ricos en fibra, como fríjoles, pasta y pan
de harina integral.
En todo caso, lo importante es consultar al médico, urólogo o ginecólogo para tener un
manejo adecuado con un diagnóstico preciso y su respectivo tratamiento.
(1) Es un medicamento, consulte con su médico.
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