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Toshiba reproduce cronómetro milenario del siglo XIX. Entre las
maravillas tecnológicas con las que cuenta este cronómetro de vida eterna, es que sólo
alcanza los 60 centímetros de altura y los 38 kilogramos de peso

Tokio, El Museo Nacional de Ciencias de Japón
y Toshiba Corporation han anunciado el final del misterio del cronómetro
milenario dokei del hombre-nen, que significa textualmente un
reloj que funciona para 10,000 años. Este cronómetro milenario fue inventado
por Hisashige Tanaka a mediados del siglo XIX, durante el periodo del
Estado de Japón, y ahora ya existe una reproducción fiel de este invento del pasado.
Un equipo de científicos, investigadores y especialistas desarmaron el antiguo
cronómetro y estudiaron toda su arquitectura. Ahora, lo han reproducido a mano y lo
presentó en la Expo 2005 de Aichi, Japón. Hisashige
Tanaka, el fundador de la compañía japonesa Toshiba, era un inventor con una
imaginación desorbitante, y su facilidad para la creación de inventos lo convirtió en
un prodigio de la época. Por esta razón se le conocía como "el genio de
maravillas mecánicas".
Entre sus maravillas tecnológicas con las que cuenta este cronómetro de vida eterna, es
que sólo alcanza los 60 centímetros de altura y los 38 kilogramos de peso. Su diseño se
basa en seis caras diferentes, en las cuales se representan de seis formas distintas el
paso del tiempo: un reloj occidental, las fases lunares, el zodiaco oriental, las antiguas
24 fases del año lunar, los días de la semana y el paso del día según la tradición
japonesa -seis fases de luz y oscuridad por día-.
Lo más especial del reloj de Tanaka es que sólo necesitaba una única bobina para
funcionar por todo un año, algo que en la época se había convertido en toda una
revolución tecnológica. Pero su enorme complejidad técnica no excluye un cuidado en el
diseño. Madera tallada, mármol esmaltado, y finas láminas de metal precioso convierten
a este cronómetro tradicional japonés en una auténtica belleza milenaria. Además, en
la parte superior tiene una pequeña bóveda de cristal que encierra una representación
de las órbitas del Sol y la Luna.
Todas estas características se han reproducido con precisión en la imitación de
Toshiba, que ha encargado esta obra maestra a artesanos modernos del arte tradicional
japonés, con el compromiso de que se ajustaran fielmente a los rasgos de la obra de
Tanaka.
El proyecto, que aúna los esfuerzos de Toshiba Corporation, el Museo Nacional de Ciencias
de Japón y la cooperación ministerial del Gobierno japonés, pretende ser una de las
actividades para conmemorar el 130 aniversario de la compañía nipona. De esta forma,
Toshiba quiere mostrar su interés por la creatividad, y la necesidad de sorprender cada
día a sus clientes con nuevas creaciones aunque se rescaten del pasado.
La reproducción de este cronómetro milenario se encuentra expuesta actualmente en el
Museo Nacional de Ciencias de Japón, fue una de las atracciones de Toshiba en la Expo
2005 de Aichi, Japón.
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