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Las Historietas han reflejado a la sociedad a través del tiempo.
Las Tiras Cómicas pueden cumplir la función social de enseñar

- Medio de comunicación, instrumento para formar identidad
cultural o
simplemente para divertir, estos dibujos que hablan pueden ayudar a
trasmitir valores positivos y a enseñar a las nuevas generaciones.
Por José William Díaz.
wtafur@terra.com.co
duende_volador@yahoo.com
Quién no recuerda las historietas clásicas de héroes cómo Spiderman,
Batman, Superman y los X Men, o las viñetas de Mafalda, El Fantasma u
Olafo que salen en los diarios. Estos sucesos dibujados, a lo largo
del tiempo, han reflejado las tendencias políticas y sociales, e incluso los debates
morales o las complejidades internas humanas de los personajes, como en el caso de El
Hombre Araña.
Tiras cómicas hay para niños y adultos, las hay simplemente
divertidas, las que reflejan una dura situación o las que tratan de enseñar algo.
Muchas generaciones han crecido viéndolas desde que
empezaron a salir a
en diarios a finales del siglo XIX, o desde que se crearon las revistas de Cómics en la
década del treinta.
En Colombia, mucha gente las ha leído porque siente
fascinación por sus
personajes y para pasar su tiempo libre. Pero, ¿será que las historietas también deben
cumplir una función social? Es decir, ¿deben enseñar y aportar al crecimiento de la
persona y la sociedad? La República se puso a la tarea de hablar con editores,
periodistas y sicólogos, quienes dieron su opinión sobre los aportes que da o debería
dar el mundo de las llamadas tiras cómicas.
Un Medio de Comunicación para la Comunidad
Para Carlos Hernández, editor empresarial de La República, las tiras cómicas son un
medio de comunicación masivo, de impacto, que penetra a la comunidad a la que va
dirigida. No solamente la población infantil gusta de este tipo de lecturas, puesto que
hay mucha gente adulta que tiene entre sus preferencias a los cómics.
Creo que los mensajes que se transmiten a través
de este medio tienen
un alto impacto entre quienes llega y creo que su misiva puede lograr el objetivo que se
proponga, siempre y cuando este siempre bien diseñando, programado y elaborado para su
público objetivo. Considera el editor que lo que se trasmite puede llegar a
ser beneficioso para la comunidad si se saben dar ideas positivas aparte de
divertir -, y se detalla al observar la vigencia que han tenido las tiras cómicas tanto
con publicaciones en papel como en medios visuales como la televisión o Internet. Desde
que se han creado han venido creciendo mucho en lecturabilidad entre el público y cada
vez son más las personas que acuden a ellas para transmitir un mensaje positivo o
negativo logrando que llegue, con cualquier resultado.
Por ello cree que las historietas también pueden cumplir una
función social, dependiendo de a quién vaya dirigido este producto, pues son los niños
los inmediatos lectores. Entonces, si la idea es fomentar un estilo de vida, una idea o
creencia, se debe saber diseñar a qué público se dirigen las historias.
Instrumento para Formar Identidad
Las tiras cómicas son un instrumento necesario para formar identidad
cultural, no solo de un joven sino de cualquier persona, afirma María José Llanos,
periodista económica de la agencia de noticias Colprensa, quien ha leído Cómics desde
muy niña.
Los mensajes de las tiras cómicas pueden ser negativos o
positivos,
dependiendo de la educación que se haya recibido de los padres, que son
quienes determinan a que tipos de medios deben tener alcance los niños
o con que se deben involucrar. Cuando empieza la etapa de la adolescencia la persona es
más independiente, con cierto criterio, y define entre sus gustos lo que le llama la
atención, como las historietas de corte político, histórico, entretenimiento o el
dibujo. Adicionalmente, la misiva de este producto es publicitaria, es decir, la idea que
se quiere vender a través de sus dibujos o viñetas puede llegar y promover sentimientos,
reacciones y gustos.
Esto significa que puede ser una imagen, por ejemplo, o cómo
en la época de la guerra fría pude ser una propaganda política, cómo la que se daba en
las imágenes del Capitán América o de la Mujer Maravilla, mensajes dirigidos a cierto
público para despertarle el nacionalismo en el caso del continente americano.
También esta el caso de las historietas que se hacen por
pura mística o
investigación de sucesos criminales Dick Tracy -, sin que necesariamente se aleje
del concepto de divertir a la gente.
Reflejo de la sociedad Actual
Para Hernández, hay en este medio un reflejo de la sociedad pasada,
presente y, tal vez, futura. Cita como ejemplo a la exitosa serie de televisión de
dibujos animados que también tiene su publicación impresa Los
Simpson, que es el reflejo de una sociedad norteamericana que el común de la gente
no conoce, que muestra una realidad y los resultados se ven incluso entre la clase
media de Sudamérica.
Incluso la idea que viene implícita dentro de personajes
como los X MEN
o BATMAN tiene algo de subliminal, reflejando el contexto político y social de cada
sociedad y al que tocaría entrar a detallar o analizar en cada caso, provocando que la
gente actúe o piense de una forma determinada. En cuanto a la sociedad de consumo, a la
medida que va evolucionando el producto va reflejando la realidad que se vive en ese
momento, como el cine, la televisión o los periódicos, y que al igual que ellos ha ido
evolucionando.
Llanos, por su parte, considera que hoy la tira cómica ha
perdido mucho
de su mística, pues ya no las hay tan atrapadoras y profundas, con medios
como la televisión, Internet, los vídeo juegos o el cine que la han ido desplazando. En
otras palabras, ya no se ve tanto la idea romántica de los dibujos en papel, para
tratarse otro tipo de temas en las nuevas tecnologías, enfocado mucho a la sociedad de
consumo.
Incluso, dentro de lo subliminal de sus textos se muestra el
triunfalismo y el súper heroísmo de muchos personajes que llegan a reflejar a algunas
naciones.
Además, la periodista cree que la función social de las
historietas debe ir más allá, es decir, deben hacer pensar, mostrar cosas positivas, o
lo que sucede alrededor, como la idiosincracia del pueblo americano, entre otros, como
sucede con Mafalda o Condorito, con la problemática del pueblo hispano parlante.
Las historias norteamericanas son más comerciales y su
propaganda es de
corte político, de cualquier avance que ellos hagan; mientras que la europea como
Asterix y Obelix, o Tintín -, se ocupa más de la historia.
Aunque el impacto en los jóvenes depende también del
mensaje, Hernández
cree que también pueden ser un medio de aprendizaje, de educación, para
toda persona y que cada individuo decide que comportamiento o actitud
va a tomar, gracias a la capacidad de discernir o a la educación recibida. Agrega,
así mismo, que los mensajes por si mismos no son negativos o positivos.
Desde el Punto de Vista de la
Sicología
Nancy Martínez, sicóloga y profesora de terapia del comportamiento de la Fundación
Universitaria Konrad Lorenz, piensa que las historietas pueden cumplir diferentes
funciones. Una de ellas, es divertir a los demás, pero también deben dar conocimiento y
hacer modelamiento, es decir, servir de ejemplo a los demás de qué hacer o no mediante
la parte divertida.
Pone el ejemplo de Calvin & Hobbes, cuyo
protagonista tiene un
pensamiento mágico típico de la edad que representa y los problemas los
resuelve mediante esa forma de pensar, mientras que los cómics violentos proponen la
solución con los golpes y la agresión, en otras palabras, dan un tipo de
información sobre cómo solucionar los problemas y cómo son los demás individuos.
En cuanto a si la idea que se transmite es positiva o
negativa, depende
de algunos factores. Uno es la edad de la persona: en las etapas del
desarrollo la edad es básica. En el desarrollo intelectual, el pensamiento de los niños
entre 4 a 7 años puede ser afectado por las tiras cómicas, pues están aprendiendo,
creciendo y es un periodo crítico de la vida, en el que viene cualquier información de
la que se pueden apropiar - y que puede ser vital para su formación como persona - .
Entonces, en el caso de loas Cómics por ejemplo-, están aprendiendo del medio.
Más adelante, en términos de desarrollo intelectual está
el factor de la educación, del juicio modal, los valores de la casa, entre otros.
Entre más grande la persona, hay más criterio. Por eso un
niño pequeño
puede creer que existen ciertos personajes. En este orden de ideas, es
recomendable la lectura de acuerdo con la edad, o con la compañía de los padres o
maestros, para entender ciertos mensajes y explicarles qué está bien o mal, mostrando
cuál es el mensaje positivo. Agrega Martínez que todo esto también depende del ambiente
familiar, del colegio o la inteligencia.
Cuando ya hay un desarrollo intelectual saben que
esos personajes no
existen, y sirven par divertirse.
Es por eso que Martínez asevera que las tiras cómicas deben
cumplir una
función social, como la televisión, la radio o los diarios: hay que enseñar, debe ser
un medio educativo. En cada dibujo y texto se debe dar ejemplo social y de comportamiento,
de una forma didáctica para que todos puedan aprender.
Adicionalmente, esta sicóloga cree que actualmente las
historietas no
reflejan tanto la sociedad, la política o las ideologías como en los años 40 o en los
sesenta. No como lo hacía Quino con Mafalda, con la sociedad Latinoamérica de fondo, que
era más dirigida a los adultos. Para Claudia Caicedo, profesora de sicología clínica en
jóvenes y adultos, así como del postrado de sicología del consumidor de la Fundación
Universitaria Konrad Lorenz, las tiras cómicas pueden ser inofensivas, divertidas e,
incluso, pueden ser para los niños una buena inducción a la lectura. Igualmente, cree
que el mundo de las tiras cómicas es más una subcultura particular, de unas pocas
personas que tienen el gusto a leer estas revistas o secciones, es algo que consume
cierto sector de la sociedad, en donde se entiende o transmiten ciertos valores o
mensajes, o muestran las formas de ver la vida.
Caicedo plantea que a las historietas les han llegado a
formar un paradigma parecido al que genera la televisión, a la que le achacan
muchos males pero que no es buena o mala por si misma, sino que depende más de la
educación recibida, del poder de analizar o de pensar de la persona, así como de los
sucesos y actitudes aprendidas de los antepasados y la historia.
Actitud Frente a los Cómics
Los padres deben estar al tanto de explicar al niño lo que sucede en las historietas y
dibujos animados, sobre todo cuando empieza su etapa de lectura, para explicarles qué es
lo que está pasando, cuál es el mensaje, explicarlo y ayudarles a tomar la decisión
adecuada en su comportamiento y respuesta frente a este medio. Los colegios
deberían enseñar a los niños a analizar las caricaturas con cierto criterio, para saber
tomar una actitud positiva, aclarando que lo irreal no se puede hacer, asevera
Martínez.
Historia Súper Abreviada
El hombre de la prehistoria dibujaba en las paredes de las cuevas
pictogramas eventos como la cacería. Ya a finales del siglo XIX, se empezó a
imprimir en los diarios viñetas de personajes como Yellow Kid.
Para la década de los 30, en el siglo XX, empezaron a
aparecer las revistas de cómics como Superman 1938 - o Batman.
Stan Lee, uno de los padres de las Tiras Cómicas modernas,
empezó a crear en los años 60 personajes de mucha complejidad y ambigüedad en la parte
humana, en sus sentimientos y en lo que debían hacer ante la sociedad, como Spiderman,
los X Men, los Cuatro Fantásticos o Hulk. Dos de las más grandes casas editoras de
Cómics de héroes son Marvel y DC Comics.
William Díaz Tafur
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